Traslado…

Creo que voy a trasladar el blog…

El cambio…

Ya hace tiempo que no escribo. Han pasado muchas cosas desde entonces, muchas cosas desde que empece el blog. No sé de que quiero hablar. Creo que ya ni recuerdo como escribir. Antes tenia afición. Afición por escribir miles de borradores que no iban a parar a ningún lugar. Quedaban inacabados en algún rincón olvidado del disco duro de mi ordenador.

A veces los encuentro y leo de nuevo aquello que escribí, y aflora de nuevo la interminable sensación de que eso que escribiste da vergüenza, de que parecen de un niño, de un joven con las ideas poco claras. Y en el fondo te reconforta un poco esa sensación de ver que ahora lo ves así. Eso significa que desde entonces has madurado, has cambiado.

Recordaré este ultimo año como el año del cambio. El año que me cansé de la vida que llevaba hasta entonces y decidí cambiar. Y en vez de irme a cualquier otra parte y empezar de cero decidí quedarme y buscar nuevos caminos a mi alrededor.

No sé cual es el rumbo que he tomado ni a donde me lleva. Solo sé que lo he tomado.

El síndrome de Estocolmo (Parte I)…

Acaba… Esto acaba… Y ahora empieza lo difícil… ¿Por qué tuviste que buscarme?… Estarás de acuerdo conmigo en que lo hiciste, ¿verdad?.

El primer día que te vi… … …El primer día que te vi, apareciste la última entre toda esa gente que acaba de conocer y entre la que me sentí algo extraño. “Me llamo Noelia”. Intercambiamos pocas palabras durante la noche. Pero, ¿te confieso algo?… … …Me entraste por el ojo.

Con pinta de la típica chica que nunca tiene nada que ver conmigo y mi forma de ser, totalmente diferente a mi, la típica chica que pienso que nunca me haría caso, rubia, muy guapa, demasiado, y con novio… Pero en la que irremediablemente suelo caer. Así que pensando en aplicar lo aprendido de los golpes anteriores, no pensaba hacerte mucho caso, no pensaba acercarme a ti, es mas, pensaba mantenerme lejos, distancia prudencial.

Con lo que no contaba es con que tu me buscarías. No contaba con que me hablarías cada vez que me vieras conectado, fugazmente, siempre apunto de irte. Una, dos, tres y hasta cuatro veces mas. Conversaciones de minutos. Pasada semana y media desde que nos conocimos, fue cuando realmente hablamos por primera vez, ¿recuerdas?. Ese día empezó toda nuestra historia. Una intensa historia de verano.

Quiero…

Quiero verte otra vez, quiero que vengas conmigo, pasear a tu lado mientras te miro, no darme cuenta de como ha pasado el tiempo, llevamos casi siete hora hablando, esta apunto de salir el sol.

Quiero que me hagas reír, ver como te pones roja si insinúo alguna cosa. Quiero que me den tirones en la cara de tanta sonrisa.

Quiero tu normalidad, tus confianzas. Quiero que me hables tanto como puedas, tanto como siempre, porque quiero escucharte tanto como nunca antes había querido escuchar a nadie… aunque a veces me pierda observando los gestos de tu cara, mirando tu pelo, tu piel, tus ojos, tus labios,…

Porque quiero besarlos… besar tus labios, morderte en el cuello hasta dejar marca, cogerte de la mano mientras paseamos, quiero tocar tu cintura, tirarme en el césped, tirarme en la arena,…

Quiero que me recuerdes lo tonto que aveces puedo ser, que me riñas,… Ver contigo películas, ver como te salen las lágrimas con los finales tristes, e intentar aguantar el tipo con un nudo en la garganta para que no se note mis ojos húmedos,…

Quiero verte en pijama, quiero meter la mano bajo de él, quiero ver que llevas puesto,… Quiero sentir como aceleras, como se pone tu piel de gallina, quiero sentir los sonidos de tu respiración,… Quiero hacerlo lento… Que te agarres a mi y te escondas tras mi cuello porque nos da vergüenza ver nuestras caras de placer…

Quiero quedarme así, desnudos, sin nada que me impida sentirte como más cerca te puedo sentir, sintiendo el calor,… Acariciar todo tu cuerpo deslizando mis manos por él… Hasta que me digas “por ahí no que me entran cosquillas”…

Quiero estar a tu lado toda la noche, cogerte por detrás y sentir tu espalda, poner la mano en tu tripa, poner la mano en tu pecho y sentir tus latidos,… Quiero verte dormir y aprender cada movimiento… Quiero dormir contigo por encima de todo en este mundo… Escondámonos bajo las sábanas, tira el reloj lejos donde no pueda verlo, nada ni nadie dirá cuando esto acaba…

Quiero verte despertar, cada mañana como si fuera la primera vez, no creyendo que algo así pueda estar sobre esta cama, no creyendo que algo así pueda estar conmigo,…

Quiero decirte que estés conmigo, quiero decirte que estoy empezando a quererte, quiero decirte que quiero hacer todo esto a tu lado,…

Por favor, dime que tu también me quieres, dime que está vez no lo he soñado,…

Dime que esta vez… esta vez estoy a tan solo un paso de ser feliz…

¿Mereció la pena?…

Este blog lo abrí hace un tiempo, unos 5 meses, en plena crisis personal, en pleno declive de una relación en la que ya no había nada que hacer, donde surgían nuevas personas y nuevas historias que no hacían más que más tierra sobre la que tenía entre manos. Viví con vosotros los últimos días, viví con vosotros la ruptura,… Sin saber si era una decisión acertada, si merecería la pena. Pero la tomé.

Desde el 7 de mayo han pasado 3 meses y pocos días. Y a día de hoy puedo decir libremente sin miedo a equivocarme que mereció la pena… Y puede que pronto merezca más la pena.

Han pasado muchas cosas este verano, sobre todo en su segunda parte, sobre todo en las dos semanas de vacaciones, de la que aún quedan dos semanas. Me atrevo a decir el más intenso de mi vida, el que más sentimiento y emociones ha despertado en mi, el que puede que más feliz me haga en un futuro inmediato o puede que se rompa y quede ahí, y se convierta en el de final más doloroso.

Gracias por su apoyo y consejos en estos 4 meses a Roser y Ana.

K… Brigitte…

090704

Hace más o menos dos meses os hable de K por primera vez, publicando con esa entrada una foto de Nirrimi Joy, que me recordaba de alguna manera conceptual a ella. Todo este tiempo después, esa foto, de alguna manera extraña y no buscada se ha hecho realidad con la propia K. Juro que no he tenido nada que ver (salvo por el acabado final de los colores), no hice la foto ni elegí el vestuario, ni pedí la foto, ni exigí tenerla,… Simplemente me la pasó un día… Me pareció ver casi la misma foto… Casualidades…

Hace unas semanas publique una foto de K, con la única intención de que la conocierais, de que os hicierais una imagen, en secreto. Pocas horas después, por el remordimiento de conciencia la retiré. Pero esta vez tengo su permiso… el único secreto es dónde.

Esta es K…

Sin mucho que contar

Empieza el verano y la calor (o el calor, como prefiráis). Las cosas estas últimas semanas han estado algo paradas por momentos, como muy animadas por segundos.

Me encuentro en plena promoción de mi blog principal Paniko Nuclear, campaña vía Facebook y YouTube, para ver si consigo sacar algo de provecho de un espacio en internet. Lo más destacable que he hecho estos últimos días ha sido ir al concierto de Iván Ferreiro, grabarlo y colgarlo en YouTube y conseguir tener una admiradora / acosadora por ello, que me pide un quedamiento antes del domingo. Veremos.

Todo esta muy parado… Mi inspiración, mis proyectos,… Por momentos mis ganas…

K… Háblame a los ojos…

Allí estaba, mirando mi reflejo en el cristal de Mercadona, mientras esperaba que apareciera. Tan solo una hora atrás el día solo iba a ser un domingo más, aburrido y frustrado como los últimos, sin esperar a nada, ni a nadie. Después de una semana difícil para muchos, y para mí, plagada de dudas y de cosas en el aire, la semana iba a acabar sin nada nuevo que contar.

Una semana sin saber de ella. No sabia nada desde el domingo pasado, tan solo que había pasado malos momentos. No contestaba mis intentos de entablar una pequeña conversación. Me preocupaba su estado. Incluso cuando se la veía ya más despreocupada, seguía sin saber nada de ella. Incluso empezaba a pensar en algo personal.

El domingo a media tarde, aun en pijama, pero ya recogiendo las cosas viendo que se acababa el día sin nada que destacar decido entrar en mi cuenta Messenger para echar un rápido vistazo. Y la encontré. Decidí preguntarle de nuevo, interesarme por su estado sin intención de alargar mucho la conversación para no perder el autobús. Y contesto.

Intercambiando un par de palabras, sobre nuestras semanas, como digo un tanto difíciles para los dos, me resulta curioso que en alguna de sus palabras me llama “tete”, un apelativo muy cariñoso, algo nuevo, pero no le pregunto. Me sorprende con una pregunta. “¿Estas en Oliva?”. Le dije que no, si lo preguntaba por venir a verme… A lo que me respondió con que si iba yo… “Sol… playita… birritas… yo…”. Inesperado… Decir que no hubiera sido de cobardes.

Le dije que si rápidamente, antes de que me entraran los nervios que siempre me entran en estos casos. Soy una persona demasiado tímida… O lo era…

Si más preámbulos me meto en la ducha mientras concreto donde nos vemos y le advierto de que no admitiré preguntas del tipo “¿donde vamos?”… Hoy le dejo ventaja… Hoy me guía ella…

Me dice que esta con una amiga, así que me hace pensar que tendremos compañía. Lo cual no me importa, pero para estas ocasiones es más difícil para quien lleva desventaja.

Una vez termino me visto, cojo las llaves y me voy. Camino tranquilo, pausado para no llegar mojado de sudor. Pero llego a la RENFE en cuestión de minutos y justo a mi llegada el autobús que me lleva a la playa. Sin casi tiempo a darme cuenta lo que quería que fuera pausado, para darme tiempo a “prepararme” se pasa rápido, como segundos. Y en menos de cinco minutos me encuentro allí bajo de su casa. Me había dicho que le hiciera una perdida y bajaba, pero decido llamarla, para escuchar su voz (solo la había oído en algún video de YouTube). Una voz cautelosa y muy cautivadora me contesta, le digo que ya estoy bajo.

Y allí estaba yo, mirando mi reflejo en el cristal de Mercadona, mientras esperaba que apareciera. Se hace esperar, unos 5 o 6 minutos. No sé porque portal va a aparecer, pero finalmente lo hace, aparece.

Leer más

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.